En la primera visita ellas, presentaron la Congregación a todos los presentes, el carisma, y la misión en los diferentes lugares donde estamos y al finalizar dos madres dieron su testimonio con mucho agradecimiento a la casa Guadalupe. Varias hermanas de la comunidad de Valldoreix las acompañaron.
Se inició con una Eucaristía, por el Padre Pascual y Miguel Ángel encargado de la casa.
Miriam entregó al finalizar la llave del Sagrario a Emmerance y Pelagie y el señor de la familia Busquets entregó las llaves de la casa.
Al finalizar se hizo la consagración a la imagen del Sagrado Corazón de Jesús.
Acabando con un pequeño refrigerio.
Ánimo en esta nueva misión hacia la mujer. Labor por la que Sor Maria Rafaela estaría orgullosa porque ella tenía una primacía por la mujer.












